Nuestra Historia

Alma Bahiana nació hace un poco más de 5 años, pero no nació con ese nombre, al principio era “Lisana collares” en honor al nombre del velero de mi papá con el que cruzó el Atlántico. Tampoco era lo que es ahora, solo vendía accesorios de fantasía que creaba yo con mis propias manos uniendo mostacilla por mostacilla, conchita por conchita y vendiendo en la arena de la playa Bahía Inglesa en los veranos, porque este sueño nació solo como un negocio de verano, un negocio “relax” como yo le decía.

                              

Al ser de Copiapó y viviendo sin mi familia, durante el año, era muy difícil, casi imposible dedicarle tiempo mientras estaba en la universidad estudiando odontología, vivía sola en Santiago con mi hermana solo 2 años mayor que yo. Con el paso del tiempo, este emprendimiento fue creciendo poquito a poquito, pero creciendo y aunque era solo un negocio de verano, era mucho trabajo para mi sola, hablé con mis amigas por si alguien quería apañarme y se unió la Feña. Con la Feña formamos un equipo, decidimos cambiarle el nombre ya que al ser las 2 ahora no nos identificabamos con el nombre y después de una larga lluvia de ideas nació ALMA BAHIANA. Las dos desde siempre hemos venido y casi que vivido en  Bahia Inglesa todos los veranos de toda la vida. Amamos ese lugar y sentimos que nuestra alma pertenece ahí. Con la Feña nos complementabamos muchísimo ya que ambas amamos el mar, la playa y todo lo que irradia la marca "alma bahiana". Seguíamos trabajando en los veranos metiendo mostacilla por mostacilla y conchita por conchita en los collares y tobilleras, llegando incluso a poner nuestro propio puesto de ventas en la feria artesanal de la playa Bahía Inglesa. Nos fue espectacular ese verano y lo pasamos tan bien! Teníamos que pedirles ayuda a nuestros amigos para crear los accesorios y vender en la playa porque la demanda era muchísima para nosotras 2. Nunca lo olvidaré, es lo que me hizo querer seguir creciendo cada día más con la marca y dedicarme a esto.

                                 

Ya acabado el verano volvía a vivir a Santiago y ella a Viña del mar donde estudiaba en la universidad, por lo que decidimos empezar a ir a ferias y showrooms allá en Santiago y en Viña. Ahí crecimos y aprendimos muchísimo, era un trabajo pesado pero entretenido!. Siempre me acuerdo cuando nos amanecíamos los días antes de cada feria produciendo stock, pidiendole ayuda a amigas y familiares y todo el que podía ayudar a meter mostacillas y conchitas, fue una época hermosa.

                                          

Luego la vida pasó y las cosas cambiaron, la Feña se fue a vivir 100% a la quinta región por lo que ya no está en el equipo y volví a ser solamente yo. Decidí salirme de la carrera de odontología para dedicarme a seguir mi sueño y lo que realmente me apasiona. Me vine a vivir a Copiapó nuevamente y hoy ya no meto tantas mostacillas ni conchitas y la marca está más dedicada a las joyas de plata, me interesó muchísimo la orfebrería y quise aprenderla, aunque siempre estarán presentes en Alma Bahiana las joyas con las cuales empezó este sueño. Amo este rubro, siempre me han gustado las joyas y los accesorios, estoy tan agradecida de la vida que me ha dejado perseguir mis sueños y seguir creciendo cada día. Estoy en proceso de armar mi taller orfebre para que cada vez hayan mas joyas realizadas 100% por mis manos en la marca, aunque seguiré trayendo accesorios de otros lugares como Bali e India que son las partes de donde proveedores me han contactado para traer sus accesorios. Ojalá en un futuro pueda viajar y yo misma visitar las fabricas y elegirles lo mejor de cada rincón del mundo para ustedes.

Hoy con un hijo además que se integró a mi vida decido seguir creciendo, aprendiendo y entregándoles lo mejor a cada una de ustedes de todo corazón. Muchas gracias por hacer esto posible!

Con amor, Gaby.